El español se convierte en el mejor gran índice del mundo, solo por detrás del coreano, de la mano de un sector bancario que ha duplicado su valor en 12 meses
Los caminos del mercado, esa mano invisible de la que hablaba Adam Smith, son inescrutables. Hace un año los cantos de sirena de la inminente administración Trump (desregulación, bajadas de impuestos, políticas favorables a las grandes empresas) prometían un año dorado para Wall Street. Europa parecía condenada a recibir carbón, y el potencial del Ibex 35, muy dependiente ...
de la banca, estaba en entredicho. Doce meses después, la realidad ha impuesto su propio guion: Europa ha tomado la delantera, y España ha brillado como nunca. A falta del trámite de la última jornada (de horario reducido), el Ibex 35 se dispara el 49,7% en su mejor año desde 1993 y es el mejor de los grandes índices mundiales solo por detrás del coreano Kospi (75,3%).
El índice marcó este martes 30 el nivel más alto de su historia, 17.354,9 puntos, después de romper este 2025 una maldición que arrastraba desde la burbuja inmobiliaria: el 27 de octubre logró superar los máximos de 2007, 16.040 puntos. La capitalización de las 35 empresas que lo componen ya supera el billón de euros, y cuatro de ellas valen más de 100.000 millones. A Inditex e Iberdrola, que lograron esta proeza hace años, se suman el Santander y el BBVA. La Bolsa española encadena tres años consecutivos de subidas en los que ha duplicado su valor, aun sin tener en cuenta los dividendos.






