El republicano desvela el primer ataque terrestre de Estados Unidos, ejecutado por la CIA con drones, contra un muelle donde supuestamente se cargaban barcos con droga

Estados Unidos ha abierto una nueva fase de operaciones militares en su ofensiva contra Venezuela para conseguir sus dos objetivos: impulsar la guerra contra el narcotráfico y deponer al presidente Nicolás Maduro. Tras el bombardeo por parte del ejército estadounidense de una treintena de supuestas narcolanchas en aguas del Caribe y del Pacífico, que han dejado más de un centenar de personas asesinadas y la intercepción de dos petroleros, el presidente Donald Trump ha confirmado la primera operación terrestre en Venezuela.

El ataque de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) contra una instalación portuaria junto a la costa de Venezuela, el primer ataque terrestre de Estados Unidos en el país caribeño, forma parte de esa nueva estrategia. La operación, de la que aún se desconocen muchos detalles, fue realizada con drones en un muelle de la costa venezolana.

Las autoridades estadounidenses sospechaban que el cartel narcotraficante conocido como Tren de Aragua utilizaba la infraestructura para almacenar drogas y transportarlas a través de otras embarcaciones, según ha detallado la cadena CNN, que cita fuentes familiarizadas con el asunto. El ataque con drones, coordinado por la CIA, fue rápido y no dejó víctimas, ya que se produjo cuando no había personas en las inmediaciones de la instalación.