El objetivo es incentivar la inversión en Bolsa y otros activos más allá de las cuentas bancarias. La Comisión Europea pide que el vehículo cuente con incentivos fiscales

El ministerio de Economía se ha puesto manos a la obra para fomentar que los más de 1,1 billones de euros en depósitos y cuentas de baja remuneración que hay en España se inviertan en otros activos, como la Bolsa, la renta fija o los fondos de inversión, para cubrir así las necesidades europeas de financiación. Para ello, ha sometido a consulta pública previa un documento con las líneas maestras para la creación de la cuenta de ahorro e inversión y de la etiqueta Finance Europe. La Comisión Europea solicita que el vehículo cuente con incentivos fiscales, aunque este punto aún está pendiente de decidirse en España.

Después de un aluvión de peticiones de distintos organismos y economistas, como el famoso informe de Mario Draghi, las propuestas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de la Comisión Europea, o el Libro Blanco publicado por BME, el Gobierno ha activado el trámite legislativo para crear las cuentas de ahorro e inversión. El objetivo es que las entidades financieras –como los bancos o los brókeres– ofrezcan una suerte de vehículo contenedor en el que se agrupen varios instrumentos financieros –acciones, bonos, fondos de inversión u otros productos– con reglas simples, costes previsibles y un tratamiento sencillo para los pequeños inversores, tal y como consta en el documento publicado por el Ministerio de Economía.