Las cuencas mineras asturianas, de fecunda historia e incierto futuro, son el tema fundamental de su obra literaria. Su última entrega: ‘Las madrinas’ (Pez de Plata)

Aitana Castaño, de 45 años, vive en el pueblo de La Barraca, cerca del célebre pozo María Luisa, en su Langreo natal, uno de los corazones de la cuenca minera. Además de practicar el periodismo ha desarrollado una carrera literaria centrada en el mundo obrero del carbón, en su llamada Trilogía minera (Los niños de humo, Carboneras y Rastros de ceniza), que publica Pez de Plata. Su acento asturiano se puede escuchar en la sección Comando norte, junto con Nacho Carretero, del Hoy por hoy de la Cadena SER. Su nuevo libro, Las madrinas, siempre con las ilustraciones de Alfonso Zapico (otro ilustre hijo del carbón), se enfoca en la emigración a Bélgica en los años 60, aunque por el camino la protagonista se desvía y acaba en la lucha antifranquista madrileña.

P. Cuesta quitarse la huella del carbón.

R. Los que somos de las cuencas mineras nunca vamos a poder dejar de ser de las cuencas mineras. A los niños que iban a estudiar a Oviedo les decían “ahí vienen esos que huelen a humo”. Ahora ya no hay casi minas ni fábricas, pero el humo queda por dentro.