Todos los personajes de los cuentos del escritor estadounidense creen ser buenas personas, incluso si matan mapaches, incendian casas o cuelgan inmigrantes en su jardín

Unos treinta años antes de que el presidente de los Estados Unidos de América comenzase a demoler la Casa Blanca y un antivacunas que cree que el autismo es una “enfermedad prevenible” se convirtiese en

el="" title="https://elpais.com/sociedad/2025-09-04/la-politica-antivacunas-de-kennedy-une-a-democratas-y-republicanos-en-su-contra.html" data-link-track-dtm="">su secretario de Salud; varios años antes de la “guerra contra el terror” y las torturas de Abu Ghraib; antes de una pandemia que algunos todavía creen orquestada por el Gobierno, de los “hechos alternativos” y el perfeccionamiento de herramientas tecnológicas diseñadas para falsificar la realidad; antes de las masacres de Charleston, Charlottesville, Pittsburgh, El Paso, Jacksonville; antes del asalto al Capitolio; antes de que grupos de encapuchados empezasen a secuestrar personas en las calles, y de que éstas desapareciesen en cárceles de El Salvador: George Saunders ya estaba allí, y Guerracivilandia en ruinas, su primer libro, pilló a todo el mundo en 1996 con el pie cambiado.