El ‘Zeitgeist’ o espíritu de nuestro tiempo puede estar cambiando. Y el presidente ha sabido leerlo

El milagro puede estar ocurriendo. En los últimos años, la ultraderecha olió sangre y dominó el discurso hablando directamente a las vísceras y agitando el miedo a la inmigración y a la pérdida de identidad en un mundo cambiante donde las decisiones económicas se nos escapan. Lo saben bien Trump y una ultraderecha europea que utilizaron los recelos contra el orden legal, contra el feminismo, las nuevas libertades y el wokismo....

Es lo que los alemanes llamaron el Zeitgeist, el espíritu del tiempo: ese conjunto de ideas o sentimientos que marcan la atmósfera cultural e intelectual de una época. Debemos reconocer que alguien como Trump supo captarlo, tomar de ello lo que le interesaba, enardecerlo y volverlo a su favor. Los imitadores en Europa le siguieron.

Hoy, quién sabe si está cambiando el espíritu del tiempo. Y si hay otro maestro en captar el Zeitgeist, ese es Pedro Sánchez. Audaz e intuitivo, el presidente del Gobierno español fue el primero que olió las nuevas emanaciones de fracaso que llegan de la Casa Blanca y que puso pie en pared. La jugada es inteligente y maestra: ya no necesita confrontar con Ayuso, ni con Feijóo, sino que lo hace directamente con Trump. Y además tiene razón.