El auge de Vox en Extremadura y el fracaso de la estrategia de la presidenta María Guardiola para obtener la mayoría absoluta ha empujado al PP a dejar de presentar los pactos con la formación de extrema derecha como una excepción incómoda para asumirlos como una pieza normal del tablero político.

Es un giro importante:

¿Por qué ahora? Los populares creen que los resultados en Extremadura representan el fracaso de la ideología de izquierdas.

¿Y qué se espera? La pregunta es hasta qué punto harán valer los de Abascal sus votos decisivos en Extremadura y si exigirán entrar en el Gobierno.

©Foto: Jaime Villanueva