La serie ‘La bestia en mí’ y la película ‘Eden’ han coincidido con protagonistas masculinos que muestran su virilidad devorando carne. No es un mito nuevo, pero las redes sociales lo están resucitando
“Donde hay (ansiosa) virilidad encontraremos a alguien comiendo carne”, escribe en La política sexual de la carne (Ochodoscuatro Ediciones, 2016) Carol J. Adams. Su teoría implica que comer carne es un acto masculino asociado con la virilidad; que los hombres tienen derecho a consumirla y que de hecho la necesitan.Algo que parece confirmar
-vecino-maldito.html" data-link-track-dtm=""> una de las escenas más impactantes de la miniserie de Netflix La bestia en mí , aquella en la que Nile Jarvis, el personaje al que da vida Matthew Rhys, devora un pollo entero. Una imagen con la que la serie informa al espectador de la violencia que encierra ese personaje.
Hay otra escena clásica en infinidad de películas familiares y, que parece confirmar la vida real: si bien las labores en la cocina han estado históricamente asociadas a la mujer, es el hombre quien se pone frente a la parrilla cuando hay que asar enormes chuletones. Es el hombre quien aparenta saber cómo manejar la carne. Aunque nunca haya visto una vaca.






