El portero del Barcelona, fichado este verano del Espanyol, volvió a demostrar en la Cerámica por qué es el “número uno” para el club y para Hansi Flick

“El jugador más destacado del Barça fue el portero”, afirmó Marcelino García, técnico del Villarreal, tras la victoria azulgrana en la Cerámica. Ponía el foco en la actuación de Joan García y destacaba así también lo que eso decía sobre su equipo. El guardameta de Sallent fue un seguro para la portería del Barcelona y solucionó con autoridad las deficiencias defensivas que surgían. Con su vigilancia, siempre atento y anticipativo ante la zaga adelantada del sistema de Hansi Flick, su buen juego de pies y sus cinco paradas, brilló ante el Villarreal y protegió los tres puntos que mantienen al Barça líder de la Liga antes del parón de Navidad, cuatro puntos por encima del Madrid, segundo.

“Yo intento parar las que me llegan. Hay días en los que puedo hacerlo, y otros no. Hoy, por suerte, hemos conseguido mantener la portería a cero y estoy muy contento”, compartió el guardameta tras el encuentro. Su primera intervención de valor fue en el minuto 37, cuando el marcador aún dibujaba el 0-1; en la segunda mitad también fue decisivo con dos paradas de mérito consecutivas, separadas por apenas un minuto. “Hoy nos ha salvado en muchas ocasiones. Es un jugador muy importante para nosotros”, mostró su satisfacción Flick.