La Lomloe dio a las autonomías armas para equilibrar el reparto de alumnos vulnerables entre pública y concertada. La caída de la natalidad también empuja a los colegios concertados a acoger a estos chavales

España ha experimentado una significativa reducción de la desigualdad en las aulas tras el inicio de la reforma educativa, que comenzó con la aprobación de la actual ley de enseñanza, la Lomloe, de la que se cumplen cinco años. El desigual reparto entre los centros públicos y los concertados del alumnado extranjero de las procedencias con mayores tasas de vulnerabilidad se ha reducido: entre el curso 2019-2020, justo antes de la aprobación de la ley, y el 2023-2024, el último que la estadística del Ministerio de Educación permite analizar con detalle, según ha calculado EL PAÍS, el incumplimiento de la ratio de alumnado extranjero vulnerable en la concertada se ha recortado casi una tercera parte. En ese periodo, los colegios concertados pasaron de acoger a 90.016 alumnos de Centroamérica, Sudamérica, África y Asia a matricular a 132.151.

Los expertos señalan que, además del cambio normativo, otros factores han contribuido a equilibrar la distribución. El principal, la fuerte caída de la natalidad, que ha incentivado a los centros concertados a escolarizar a más estudiantes desfavorecidos para evitar perder grupos o incluso verse obligados a cerrar.