Educación descarta una bajada general y opta por un descenso que beneficia a la educación pública en la propuesta que hoy empieza a negociar con los sindicatos

El Ministerio de Educación quiere reducir por ley, a partir del curso que viene, la ratio de alumnos por aula en los centros educativos a los que asiste el alumnado desfavorecido, según ha trasladado este martes a los sindicatos de enseñanza en la reunión más importante que han mantenido desde que a principios de año se abriera la negociación para la reforma del profesorado. Educación descarta una bajada general del número de estudiantes por clase y opta por aplicar lo que describe como un criterio de “equidad”, según fuentes asistentes al encuentro que se ha desarrollado este martes. Una de las consecuencias de ello es que el alumnado, y el profesorado, de la enseñanza pública será el principal beneficiario de la medida, dado que matricula a la inmensa mayor parte del alumnado vulnerable. En concreto, según un informe publicado la semana pasada por CC OO, al 80% del alumnado en desventaja socioeducativa, 12,5 puntos más de lo que le correspondería en función de su peso en el conjunto de la red educativa.

La medida se articulará a través de dos líneas. Por un lado, una bajada de ratio vinculada a la presencia de alumnado con necesidades educativas especiales, y por otro, orientándola a centros cuyo alumnado sea más vulnerable. Es decir, a colegios e institutos públicos con alta complejidad socioeconómica o con bajos índices de éxito escolar. Con tal fin, se creará un índice de situación de vulnerabilidad socioeducativa elaborado por el ministerio con el objetivo de detectar aquellos centros concretos donde más necesaria resulte la bajada de las ratios. El descenso se concentrará, además, en aquellos cursos que, en opinión del ministerio, se consideran cruciales para reducir el fracaso escolar, como en 5º y 6º de Primaria, 1º y 2º de la ESO, y FP Básica, o donde la ratio es ahora más alta, como Bachillerato.