Tras años de bloqueo, el futuro de una de las empresas más estratégicas de España se va fraguando entre bambalinas. La reordenación del capital, clave para el avance de la energética, reúne a la flor y nata de las élites políticas, empresariales y financieras del país

Lunes, 15 de diciembre. Se celebra un evento ya convertido en tradición en el mundo corporativo madrileño. Fundación La Caixa organiza en el Auditorio Nacional de Madrid, en la calle Príncipe de Vergara, un concierto de El Mesías de Händel. Un evento que, de alguna forma, sirve para dar por cerrado el ejercicio y arrancar los festejos navideños. Como todos los años, preside el acontecimiento Isidro Fainé y, a su vera, desfila lo más granado del sector empresarial, patronales incluidas. En este caso, allí estaban Antonio Garamendi, presidente de CEOE, y Francisco Reynés, presidente de Naturgy, para dar fe. Sin embargo, una presencia inusual llamó la atención de los presentes. Javier de...

Jaime, cabeza visible del fondo CVC, que se prodiga poco en actos públicos -y aún menos ante los medios de comunicación-, compareció en el gran día del timonel de La Caixa, con quien comparte accionariado en Naturgy.

Días después empezaría el tsunami en el capital de la gasista. Una revolución que avanza en la dirección de reforzar el control de La Caixa y, quién sabe, si de formar un núcleo nacional en la gestión de una empresa estratégica.