La gestora puso sus planes en conocimiento del Gobierno y el holding que lidera la energética. El mercado espera más movimientos entre accionistas

Tras años de especulaciones sobre la reordenación accionarial de Naturgy, BlackRock ha tomado la iniciativa y ha rebajado su participación en la gasista después de casi diez años como accionista de referencia de la energética. La decisión ha desatado un vendaval en el sector energético y financiero, ya que se trata de uno de los movimientos más relevantes tanto desde el punto de vista económico como de la gobernanza en una de las empresas más estratégicas en España, dado que juega un papel clave en la seguridad de suministro.

Con ese contexto, BlackRock decidió jugar sobre seguro e informar del paso tanto a Moncloa como a la Fundación Bancaria La Caixa, primer accionista de Naturgy. Según aseguran fuentes conocedoras, la desinversión se comunicó, por deferencia institucional, a la Oficina Económica de Presidencia del Gobierno y también a Francisco Reynés, presidente ejecutivo de Naturgy y desde este año también vicepresidente ejecutivo de Criteria Caixa Holding.

Cabe destacar que el Ministerio de Economía, como responsable de las inversiones exteriores en España, impuso condiciones al desembarco de BlackRock en Naturgy tras la adquisición de GIP. Y como socio de La Caixa, la mayor gestora de fondos del mundo es consciente del papel destacado que juega el conglomerado en Naturgy. Para el holding presidido por Isidro Fainé, Naturgy es una de sus inversiones estratégicas, donde ejerce de facto el control de la energética.