La opacidad rodea los incidentes en instalaciones científicas, con 400 casos documentados en el último medio siglo, incluida una nube de bacterias que afectó a 10.000 personas en 2019

El virólogo Xavier Abad reflexionó sobre el origen de la pandemia de covid cuando el virus había matado ya a casi tres millones de personas. “¿Es improbable que el SARS-CoV-2 se escapara de un laboratorio? Sí, pero es condenadamente posible”, advirtió e...

n su blog en marzo de 2021. Abad es el jefe de la unidad de biocontención del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CReSA), la institución barcelonesa registrada este jueves por la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra en busca de indicios de una presunta fuga del virus de la peste porcina africana. “He leído sobre decenas de incidentes y accidentes en laboratorios, de los cientos registrados en el mundo, que no son más que la punta del iceberg de los que REALMENTE ocurren”, alertaba el virólogo.

Todas las hipótesis siguen abiertas, pero el foco está puesto ahora en el CReSA, un búnker con patógenos peligrosos situado en el campus de Bellaterra de la Universidad Autónoma de Barcelona. El laboratorio estaba en obras y experimentaba con el virus a finales de noviembre, cuando apareció el primer jabalí infectado con una cepa muy similar, a tan solo unos cientos de metros de la instalación, que carece de doble vallado. La mayoría de los expertos españoles en peste porcina africana insisten en que este virus no se transmite fácilmente por el aire, por lo que no conciben cómo habría podido escapar de un laboratorio de nivel de bioseguridad 3 ―el segundo más alto― como el CReSA. El propio Abad dio una respuesta a propósito de la posible fuga del coronavirus de un laboratorio chino: “Las unidades de biocontención pueden considerarse fortalezas impenetrables, asépticas, extremadamente controladas y de acceso restringido, pero NO están libres de errores y desafortunadas coincidencias”.