El informe sostiene que las instalaciones son seguras para trabajar con el virus, pero no descarta el escape, según la Generalitat

Todas las hipótesis siguen sobre la mesa. La auditoría realizada al Centro de Investigación en Sanidad Animal (CReSA) ―el laboratorio de la Generalitat señalado por la presunta fuga de la peste porcina― no ha llegado a ninguna conclusión sobre el origen del brote, según ha explicado este lunes el consejero de Ganadería, Òscar Ordeig, durante una visita a la empresa Càrniques Juià, en Girona. Solo la comparación exhaustiva del ADN de los virus de dentro y de fuera del laboratorio, que todavía no ha terminado, aclarará el origen del patógeno. Esa será “la prueba del nueve”, ha declarado el consejero. La auditoría al CReSA ha constatado que sus instalaciones “son aptas para el trabajo seguro con el virus”, pero los autores “han identificado algunas propuestas de mejora para reforzar todavía más determinados procesos”, según Ordeig, que no ha detallado esas proposiciones.

“Hoy no tenemos ninguna evidencia que diga que el virus ha podido salir del laboratorio. ¿Cuál será la prueba definitiva? La secuenciación, que quiere decir comparar el ADN del virus encontrado en los jabalíes en el medio natural con el de todas las muestras con las que se investigaba en el CReSA”, ha señalado el consejero. “Si no coinciden, se descarta al 100%”, ha afirmado. Ordeig también ha destacado que las negociaciones con países importadores de producto porcino español avanzan para que acepten la regionalización de las exportaciones desde España, rechazando solo la carne de las granjas más cercanas al foco en Barcelona. El 78% ya ha suscrito el acuerdo con la Generalitat.