Los negociadores europeos aprueban nuevas salvaguardas para los agricultores y productos europeos. El canciller alemán: “Si la Unión Europea quiere seguir siendo creíble en la política comercial mundial, las decisiones deben tomarse ahora”
Tras una insufrible negociación de casi 25 años, de idas y venidas y de temporadas cogiendo polvo en un cajón, fue la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, con su política proteccionista, lo que dio impulso hace un año a retomar el acuerdo entre la UE y el Mercosur. El pacto, que crearía la mayor zona de libre comercio de...
l mundo y que estaba a punto de completarse definitivamente, pende sin embargo de un hilo por el rechazo de Francia y las dudas de última hora de Italia. Ahora, la aprobación de nuevas salvaguardas para los granjeros europeos y para los productos comunitarios, eleva la presión sobre la UE para que rubrique el acuerdo. Una presión avivada por las críticas del presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, el principal impulsor americano del pacto. “Si no es ahora”, ha advertido, “no habrá más acuerdos”.
La votación del pacto comercial, que se podría hacer in extremis el viernes por la mañana, es uno de los puntos calientes que sobrevuela la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de este jueves y viernes en Bruselas. Y mientras los líderes debaten fundamentalmente sobre Ucrania —el acuerdo con Mercosur se tratará a fondo, pero no está oficialmente en la agenda— y tratan de sacar adelante un salvavidas financiero para evitar la bancarrota del país invadido por Rusia, cientos de agricultores protestan en las calles de la capital comunitaria contra el acuerdo y por nuevas concesiones. En Francia, el principal país contrario al pacto con Mercosur, la ira de los agricultores y la debilidad del presidente Emmanuel Macron, juegan en contra del acuerdo.








