La ratificación exprés puesta en marcha por los países latinoamericanos apremia más a la Comisión Europea
La incertidumbre en el comercio transatlántico y el caos creado por Donald Trump y su política arancelaria están acelerando el apetito de la Unión Europea por afianzar su relación con socios comerciales más fiables. La respuesta del presidente republicano al varapalo que ha infringido el Tribunal Supremo estadounidense a sus medidas proteccionistas ha d...
ejado en el aire el controvertido pacto que firmó con la UE en verano. Y esto añade presión sobre la Comisión Europea para que se lance a aplicar ya, de forma provisional, el histórico acuerdo rubricado con Mercosur. Bruselas ve, además, cómo los países del bloque latinoamericano se han lanzado a una ratificación exprés ―Uruguay y Argentina ya lo ha hecho―, lo que apremia más al Ejecutivo de la UE.
Ese pacto, negociado con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay durante 25 años, ya se cerró a finales de 2024, semanas después de que se certificara el regreso de Trump a la Casa Blanca, ante el anuncio de sus planes proteccionistas. Y el texto acordado contiene una cláusula por la que la UE puede empezar a aplicarlo provisionalmente cuando uno de los miembros de Mercosur lo haya ratificado. Los parlamentos argentino y uruguayo lo aprobaron este jueves.






