Los jefes de Estado y de Gobierno deben decidir esta semana si movilizan los 193.000 millones de euros en manos de la entidad belga Euroclear, una iniciativa que choca con la negativa de Bélgica por temor a demandas internacionales
A pocos pasos de los bulevares comerciales y del bullicio del centro de Bruselas, en un anodino rascacielos, se encuentra la institución financiera que guarda las llaves de la caja que podría destapar una de las decisiones más trascendentales de la Unión Europea en mucho tiempo. Euroclear, una institución belga de liquidación y custodia de valores poco conocida, está ahora bajo el foco. Este organismo
-financiar-a-ucrania.html" data-link-track-dtm="">aloja fondos rusos por valor de 193.000 millones de euros, la mayoría pertenecientes al Banco Central de Rusia, inmovilizados desde 2022 por las sanciones al Kremlin tras la invasión de Ucrania. La UE debate ahora entregar a Ucrania más de 92.000 millones de esos fondos soberanos rusos que custodia en forma de “préstamo de reconstrucción” para mantener el país a flote.
La decisión, alentada por la Comisión Europea y por países como Alemania, y que centrará la cumbre europea del jueves y viernes en Bruselas, supondría un salto cualitativo en la política de sanciones de la UE y contra Rusia. Con esta iniciativa, Europa se juega su prestigio. “No nos engañemos. Si no lo logramos, la capacidad de acción de la UE se verá gravemente dañada durante años, o incluso más”, declaró el canciller alemán, Friedrich Merz, el lunes en Berlín.













