Ante las principales inquietudes de los más pequeños en Navidad, aquí van varias respuestas para ayudar y aliviar en momentos comprometidos

Durante las fiestas de Navidad, los niños tienen mucho tiempo libre, mucha magia alrededor y muchas ganas de hacer preguntas incómodas. Es normal. También las hacíamos nosotros a su edad. Querías entender bien las reglas para hackear el sistema y conseguir más regalos, básicamente. Ahora, como adultos, tenemos la misión de mantener muros altos para proteger la magia...

y, de paso, nuestra paz mental. Porque todos recordamos lo intensos y preguntones que pueden ponerse nuestros pequeños cuando el tema les interesa o inquieta.

En esta columna recojo las principales inquietudes y varias respuestas que yo daría. Están todas hechas desde el cariño y la creatividad para mantener el espíritu navideño. Si sois de esos muy literales que decís “es que a mi hijo yo no le miento”, necesitaréis otro tipo de columna. Para los demás, espero que mis respuestas os ayuden y alivien en momentos comprometidos. ¡Feliz Navidad paternal!

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