La etiqueta contempla como delito incluso buscar el grupo por internet. La banda ha sido proscrita por su videoclip pacifista ‘Mamá, no mires la televisión
La banda punk Pussy Riot tiene en Rusia a partir de ahora el mismo estatus que una organización terrorista. La justicia rusa ha designado el grupo musical como organización extremista y ha prohibido sus actividades en el país porque sus acciones “representan una amenaza a la seguridad del Estado”. Los motivos, la publicación a finales del 2022 de una canción contra la invasión de Ucrania,
target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/cultura/2022-12-25/las-pussy-riot-lanzan-una-nueva-cancion-contra-la-guerra-de-ucrania-y-piden-que-putin-sea-juzgado.html" data-link-track-dtm="">Mamá, no mires la televisión, y corear consignas contra la guerra en un concierto ofrecido en Múnich en el 2024 en el que una de las integrantes orinó sobre un retrato del presidente, Vladímir Putin.
El tribunal del distrito Tverskói de Moscú ha dictado sentencia tras celebrar el juicio a puerta cerrada a petición de la Fiscalía. El fallo implica penas de hasta seis años de cárcel por mantener cualquier aproximación al grupo. Incluso la mera búsqueda de las Pussy Riot en internet es un delito punible, según la nueva ley, que proscribe mirar en el navegador cualquier contenido declarado ”extremista”, desde movimientos opositores al Kremlin a publicaciones LGTB.






