El objetivo del patrón Sergio David Hernández Herrera es mostrar a sus clientes fauna marina en su hábitat natural, además de conservar y proteger el medio marino de la isla canaria
El litoral meridional tinerfeño parece un álbum de fotografías del recientemente fallecido Martin Parr. Entre promotores inmobiliarios y políticos han convertido la zona en
as-de-campana-contra-un-resort-de-lujo-en-tenerife.html" target="_blank" rel="" title="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2022-10-10/tiendas-de-campana-contra-un-resort-de-lujo-en-tenerife.html" data-link-track-dtm="">un gran resort que nada tiene que ver con el entorno y en un lugar hostil para sus vecinos: colas interminables en las autopistas, encarecimiento de la vida, playas que cierran cada día por el vertido de aguas fecales al mar y construcciones de hoteles y villas que destruyen la costa. Una costa que es el hábitat de una gran variedad de especies que también sufren el impacto de esa estrategia económica justificada por ese mantra que dice que el turismo es trabajo y dinero.
En ese contexto vive y trabaja Sergio David Hernández Herrera (50 años), patrón y guía de cetáceos que sale en su búsqueda de manera responsable y sensible. Respeta sus tiempos, no se acerca más de lo necesario a los animales, lo hace en silencio... Además, aprovecha sus salidas al mar a bordo de su lancha neumática semirrígida, la Bonadea II. Diomedea, para recoger los plásticos grandes que se encuentra en el agua y para inventariar los calderones que ve. Datos que transfiere a Calderones de Canarias, un proyecto de foto identificación de calderones tropicales de su pareja, Mirna Alejandra Piñero Mesa, marina mercante que trabaja en otra empresa de avistamiento de cetáceos.






