Varios inversores locales e internacionales destinarán 1.000 millones a su desarrollo
Un inversor inmobiliario y un empresario de Rumania se han propuesto situar a su país en el mapa de los grandes parques temáticos. Y lo quieren hacer con el que seguramente sea el personaje de ficción más universal del país: el conde Drácula. Junto con varios socios internacionales, los empresarios locales Dragoș Dobrescu y George Toader acaban de lanzar DraculaLand, un mega proyecto privado de más de 1.000 millones de euros que pretenden levantar a unos 20 minutos en coche de Bucarest, la capital del país.
Su principal objetivo pasa por convertir el complejo turístico recreativo en el mayor destino de entretenimiento, comercio minorista y tecnología en Europa, señalaron ambos propulsores en un comunicado. Para lograrlo, se han aferrado a la tenebrosa leyenda de un sádico personaje histórico conocido como Vlad El Empalador que inspiró a Bram Stoker para crear el vampiro más famoso de todos los tiempos y que se sigue asociando a este país de la Europa del Este.
Los dos impulsores aseguran que esta infraestructura global de entretenimiento combinará arquitectura de última generación, tecnología avanzada y un storytelling (narración) cultural que transformarán “uno de los símbolos más conocidos de Rumania en una leyenda moderna, construida con respeto, creatividad y altos estándares internacionales”. Y, de esta manera, redefinir también la marca país. “DraculaLand es un proyecto de país, un símbolo de que Rumania puede y debe construir puntos de referencia, no solo edificios o simples proyectos inmobiliarios”, afirmó Dobrescu, cofundador de DraculaLand.








