El brasileño vuelve a marcar después de su larga sequía y da la victoria al equipo de Xabi Alonso contra un estupendo y combativo Alavés y se mantiene a cuatro puntos del Barça
El proyecto de Xabi Alonso se mantiene sostenido por un hilo, y ese hilo ha resultado ser Rodrygo Goes, desaparecido durante meses, 32 partidos seguidos sin marcar, y que ha anotado en los dos últimos, tal vez los señalados como posibles finales de su entrenador. Su gol otorgó al Real Madrid una victoria que parecía que se le escapaba después de un comienzo de control total con otro tanto para la colección de Mbappé, recuperado de su lesión después de perderse la derrota contra el City. Pero ahí el Alavés despertó, empató y llevó al límite al equipo de Xabi en una noche intensa que terminaron ambos extenuados después de un intenso intercambio de golpes que acabó domando el Real. Se entregó hasta el último ataque, en el que Bellingham rozó el tercero, y se mantuvo a cuatro puntos del Barcelona, quizá todavía con margen para Xabi.
Esta otra noche sobre el borde del precipicio le llegó al técnico con nueve bajas, siete de ellas en defensa. Le faltaban los tres laterales izquierdos, así que debutó en esa banda con él el primer canterano, Víctor Valdepeñas. Y ahí identificó Coudet el punto sobre el que percutir. El Alavés buscaba una y otra vez a Calebe, y el defensa de 19 años aguantaba con aplomo las embestidas, sin asomo de tembleque en un día tan límite. También por ahí insistía Pablo Ibáñez, pero Valdepeñas y Rüdiger iban achicando el agua.








