El técnico del Real Madrid ocultó su novedoso plan con varios ardides hasta el último momento y el brasileño volvió a marcar tras 16 partidos seco
Ante su primera final en el banquillo del Real Madrid y lejos de ser considerado favorito, Xabi Alonso confió en una pizarra intervencionista como nunca. Y se quedó a centímetros del trofeo. Ahí veía la clave y recurrió a un manojo de maniobras de distracción para que su hallazgo supusiera una sorpresa para Hansi Flick hasta que el balón comenzara a moverse. La cuenta oficial de X del Madrid publicó una primera alineación en la que aparecía Arda Güler y no estaba Gonzalo, aunque a la RFEF le había enviado otra en la que no estaba el turco, sino el canterano. Poco después, corrigieron el once en las redes sociales. Desde el club apuntaron a un error. Nada demasiado relevante.
Esa segunda versión contenía otro ardid. La manera en la que ordenaron los futbolistas indicaba que Valverde oficiaría como lateral derecho y que los centrales serían Asencio y Huijsen. En el calentamiento, que Mbappé, otro misterio, realizó de manera aparentemente normal con los suplentes, continuaron las maniobras para mantener la sorpresa. Huijsen y Asencio hicieron lo que hacen los centrales, Valverde y Carreras lo de los laterales y Tchouameni y Camavinga lo de los centrocampistas. Como indicaba la alineación difundida por el club. Pero no.






