El brasileño abre el triunfo con un gol de fantasía completado con el primer tanto de Mastantuono y un doblete de Mbappé a cuatro días del derbi en el Metropolitano

El Real Madrid de Xabi Alonso mantiene el paso dominador y efectivo con el que manda en la Liga, cada día con un avance, una novedad. Al Levante le ganó sumando la sonrisa del hasta ahora disgustado Vinicius. El brasileño volvió a manejar su vieja magia, marcó un tanto asombroso y acabó por primera vez un partido, y con el brazalete de capitán.

El Madrid se deshizo también de un Levante que le inquietó en dos tramos muy solventes en una noche que tuvo algo de experimental. Con el derbi del Metropolitano el sábado, descansaron Militão, Tchouameni y Carvajal, y Xabi ensayó una salida con tres centrales: Asencio, Huijsen y Carreras, que despachó un encuentro imperial. El gallego maneja una lectura privilegiada del juego. Adivina movimientos y espacios. Aparecía para cortar atrás, y también en el medio, y encontraba el mejor siguiente paso para que el Madrid emprendiera otro asalto. Por delante, contenía Valverde y manejaba Ceballos enlazando con el diente de Güler por el centro. Por la derecha abría el campo Mastantuono y por la izquierda, Fran García. Arriba flotaban Mbappé y Vinicius, que repetía titularidad y se reencontró con su alma feliz.