Yolanda Díaz pide una “remodelación profunda” del Gobierno pero el presidente la descarta

Una semana demoledora para el Gobierno, con dos crisis que se solapan, la de la corrupción y la del acoso sexual dentro del PSOE, acaba del peor modo posible, con los socios presionando ya abiertamente a Pedro Sánchez para que haga un movimiento drástico para reencauzar la legislatura. Esa exigencia ya ha llegado al corazón del Gobierno, a través de Sumar, miembro de la coalición, que reclama a Sánchez, como explicó Yolanda Díaz, una “remodelación profunda” del Ejecutivo.

Pero el presidente ha dado en las últimas horas una instrucción clara a todo su equipo y traslada una petición a Sumar: calma. No hay cambio de Gobierno en el horizonte, explican en La Moncloa, solo un “relevo puntual” de Pilar Alegría, que tendrá que dejar el ministerio de Educación y la portavocía para ser candidata en las elecciones en Aragón que todo indica que se convocarán la próxima semana. Solo habrá medidas drásticas, eso sí, con todos los implicados en casos de corrupción o acoso, con suspensiones de militancia inmediatas, pero de momento nada indica que La Moncloa esté pensando en un giro radical de los acontecimientos ni mucho menos el adelanto electoral que reclama la oposición y ni siquiera una comparecencia específica en el Congreso del presidente.