Surge una extrema derecha que opina que el ‘welfare’ o bienestar amenaza a la libertad individual
Sustituir la protección social por los beneficios económicos. Este es el centro del mensaje surgido
025-12-04/los-trabajadores-del-hospital-de-torrejon-denunciaron-en-mayo-presiones-para-priorizar-a-los-pacientes-mas-rentables.html" data-link-track-dtm="">de las catacumbas del hospital de Torrejón (Madrid) y que pone en el centro de la diana los fines de al menos una parte de las privatizaciones del sistema público de salud español, antaño verdadera joya de la corona del Estado de bienestar. El “descubrimiento” explícito de ese objetivo da la oportunidad para que el necio debate político de nuestro país se pueda desviar finalmente al centro de las preocupaciones ciudadanas: la calidad de los servicios públicos, la ausencia de suficientes viviendas, el coste de la vida y de la cesta de la compra, y la emergencia climática.
¿Se podrá abrir el amplio ciclo electoral con la confrontación sobre estos asuntos, que conforman lo que ya hace un siglo Keynes definió como “la buena vida”? ¿Cuánto es suficiente y qué se necesita para conocer la buena vida y aspirar a ella? Argumentos contra la insaciabilidad económica, el deseo de dinero y más dinero. El caso lo descubrió EL PAÍS: el consejero delegado del grupo sanitario Ribera pidió a una veintena de sus directivos que rechazaran en el hospital citado a los pacientes o los procesos que no fueran rentables, con la idea de aumentar los beneficios. Una vía para lograrlo era aumentar las listas de espera quirúrgicas (ya desesperantes) realizando menos intervenciones, con lo que los gastos descenderían al precisar menos personal (¡aún!) y medios.







