Consecuencias de la aprobación del texto de la Ley de Gestión Pública e Integridad del Sistema Nacional de Salud

Ante el aumento de la gestión privada de la sanidad pública, y tras el escándalo del Hospital de Torrejón, que destapó este periódico, el Ministerio de Sanidad ha acelerado la tramitación de una ley que busca evitar un modelo en el que las empresas se lucran con la prestación del servicio. Para ello, el Consejo de Ministros ha aprobado este martes el anteproyecto de Ley de Gestión Pública e Integridad del Sistema Nacional de Salud.

Busca garantizar la prioridad de la gestión pública en la organización, provisión y administración de los servicios sanitarios del Sistema Nacional de Salud, reforzando un marco jurídico que asegure su carácter universal, equitativo, transparente y de calidad, mejore el control público y la rendición de cuentas, limite la gestión indirecta a supuestos excepcionales evaluados previamente y evite fórmulas contractuales que reduzcan la capacidad de supervisión institucional.

Muy pocas. Una vez aprobada por el Consejo de Ministros, tiene que pasar el trámite parlamentario, donde no hay una mayoría que avale el texto. La suma de partidos de izquierdas, en caso de que se pusieran de acuerdo, no llega para la aprobación que, en cualquier caso, iría muy justa por plazos.