De Calatañazor al Jerte extremeño, bordeando las sierras de Ayllón, Guadarrama y Gredos por la carretera N-110. De vez en cuando hay que apearse para estirar las piernas, y alegrar la mirada y el estómago

403 kilómetros tiene la carretera que une Soria y Plasencia, pasando por Segovia y Ávila hasta el extremeño

aco-nadal/2024-06-11/diez-cosas-que-hacer-en-el-valle-del-jerte-de-recoger-cerezas-a-seguir-los-pasos-de-carlos-v.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/elviajero/viajes-paco-nadal/2024-06-11/diez-cosas-que-hacer-en-el-valle-del-jerte-de-recoger-cerezas-a-seguir-los-pasos-de-carlos-v.html" data-link-track-dtm="">valle del Jerte. Visitar todos los lugares que surca es imposible, pero en un par de días bien aprovechados se puede recorrer entera haciendo 10 paradas calientes, que en esta época del año se agradecen.

Paradas para probar los mejores torreznos del mundo, ver cómo dan forma al hierro en una forja artística y al cobre en un martinete hidráulico y caminar hasta parajes difíciles de creer, como el monasterio del Risco, en la sierra de Ávila, o la Garganta de los Infiernos, en el valle del Jerte. Aunque los primeros 66 kilómetros, hasta San Esteban de Gormaz (Soria), se hacen por la carretera N-120, la protagonista de esta ruta es la N-110, que continúa hasta Plasencia bordeando las sierras de Ayllón, de Guadarrama y de Gredos. Pocas carreteras hay en España con mejores vistas, con más historia, más románico y más cosas ricas a mano.