Esta película sobre un Brasil distópico que envía por ley a sus ancianos a unas colonias perdidas es una ‘road-movie’ amazónica
El sendero azul es una interesante e imaginativa distopía sobre la vejez como una experiencia reveladora y vital. En un Brasil de un futuro próximo, los ancianos son apartados de sus vidas para pasar sus días finales en unas colonias aisladas y bajo el control gubernamental. ...
A Teresa, la protagonista, le ha llegado su turno, pero la inconformista (y malhumorada) anciana desafía el mandato oficial y se embarca en una road movie por el Amazonas que desemboca en un imprevisible viaje iniciático.
El cuarto largometraje del joven cineasta brasileño Gabriel Mascaro —Gran Premio del Jurado en la Berlinale— despliega su imaginario a lo largo de un viaje en barco que se abre a experiencias alucinógenas llenas de magia y humor. Con su fluida mezcla de tonos y géneros —comedia, aventuras, fantástico…—, la película sigue el curso del Amazonas y de su protagonista, interpretada con fuerza por la actriz Denise Weinberg. Los personajes que Teresa se va encontrando por el camino van pautando su aventura y así, en la piel de Rodrigo Santoro, Miriam Socarrás o Adanilo (todos igual de creíbles que la protagonista), el exotismo del paisaje descubre su correlato en sus figuras.






