Los restos de una hoguera en Inglaterra muestran que los neandertales ya eran capaces de crear llamas hace 400.000 años

No es el fuego, ni sus cenizas, pero sí el mechero que lo encendió. Científicos de Reino Unido han encontrado los restos de la hoguera más antigua prendida por humanos. Se hizo hace unos 400.000 años en Barnham, al sureste de Inglaterra, cuando una persona hizo chocar un trozo de pedernal y otro de pirita para sacar chispas y hacer llamas, según su hipótesis. Fue solo un gesto, pero supone una revolución, pues sería la primera prueba de control absoluto del fuego, algo que tradicionalmente se atribuía a nuestra especie, los Homo sapiens. Pero los creadores de estas lumbres fueron los neandertales, aseguran los responsables del trabajo, que se publica este miércoles en Nature.

El fuego está tan enraizado en la humanidad que la primera acepción de hogar es el lugar donde se hace fuego. Las llamas nos permitieron salir de la oscuridad, huir del frío, ahuyentar a los depredadores y cocinar, lo que facilitó las digestiones y liberó recursos para desarrollar cerebros cada vez más grandes. La hoguera también es el lugar primigenio de reunión, por lo que probablemente en torno a su calor se inventaron las primeras historias, tradiciones y creencias.