“Estipular que las hamburguesas y salchichas son ‘a base de plantas’, debería ser suficiente para que las personas sensatas entiendan lo que están comiendo“, ha dicho el cantante tras la iniciativa de la Eurocámara para que solo se denominen así los alimentos que tienen carne

Paul McCartney (Liverpool, 83 años) es un cantante que, a través de sus canciones o de su activismo, ha alzado la voz por diferentes causas globales desde los años sesenta. Pero el compromiso más grande del exintegrante de los Beatles es el vegetarianismo y la defensa de los derechos animales. Este año el intérprete está cumpliendo 50 años siendo vegetariano, desde que en 1975 decidió, junto a su difunta esposa Linda McCartney, cambiar de alimentación. Y en este campo tiene ahora un objetivo: defender el legado de su primera esposa —una empresa de comida vegetal― y frenar la propuesta de prohibición del uso de la palabra “salchicha” o “hamburguesa” para los alimentos de origen vegetal, una iniciativa que el Parlamento Europeo aprobó en octubre.

Paul McCartney ―casado en terceras nupcias con Nancy Shevell desde 2011― contrajo matrimonio con Linda McCartney en 1969 y estuvieron juntos hasta 1998, cuando falleció por un cáncer de mama. La intérprete y activista lanzó en 1971 su propia gama de comida vegetariana, que incluía una salchicha vegetal, el producto estrella que sigue a la venta Linda McCartney Foods. El artista quiere proteger su patrimonio y ha decidido unirse a la lucha contra la propuesta de la Unión Europea, que busca prohibir el uso de las palabras como “salchichas, escalopes, filetes y hamburguesas” para alimentos que son de origen vegetal. El Parlamento Europeo votó a favor de prohibir estos términos cárnicos para evitar la confusión del consumidor y proteger la industria ganadera. Pero la medida aún necesita ser aprobada por el Consejo y Comisión Europea antes de convertirse en ley. Algo que McCartney, junto a miles de activistas, busca evitar.