Óscar Puente bromea con la idea de que el autor pudo ser el fiscal general “o alguien de su entorno”. Robles expresa su confianza “total y absoluta” en el tribunal
El Gobierno ha decidido tomarse con ironía e incluso algo de burla los argumentos jurídicos de la sentencia del Tribunal Supremo para condenar al ex fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. Conocida la sentencia, que el Ejecutivo insiste en que acata, tanto es así que ya ha nombrado a una nueva fiscal general, Teresa Peramato, al menos dos ministros se han tomado casi a broma los argumentos, especialmente el hecho de que cinco de los siete jueces ―las otras dos han emitido un voto particular― den por probado que García “o alguien de su entorno” fue el filtrador del correo con información sobre la pareja de Isabel Díaz Ayuso aunque durante el juicio no se aportara ninguna prueba definitiva en ese sentido. Fuentes del Ejecutivo señalan en privado que ahora confían en que, con estos argumentos, el Tribunal Constitucional dé la razón a García Ortiz en el recurso de amparo que sin duda presentará.
Óscar López, que además de ministro es el líder del PSOE en Madrid y principal rival político de Isabel Díaz Ayuso, ha sido en todo momento en el encargado de lanzar los mensajes más duros contra la sentencia del Supremo desde que se conoció el fallo. Él siempre ha sido mucho más directo que Pedro Sánchez, que ha evitado entrar al choque directo aunque ya dijo varias veces que no comparte la decisión y espera que el Tribunal Constitucional resuelva en sentido contrario, y que el ministro de Justicia, Félix Bolaños. Este martes el Gobierno ha dejado que sea López y Óscar Puente, otro ministro muy duro contra el Supremo, quienes opinen de la sentencia, mientras la portavoz del Ejecutivo, Pilar Alegría, ha evitado hacerlo.






