Reina el entusiasmo en las principales ciudades del país, entre banderas, fuegos artificiales y cánticos de una multitud
La convocatoria era a las 20.00 horas (18.00 en la España peninsular), pero una multitud de sirios ha celebrado desde primera hora del día en plazas, calles y carreteras el primer aniversario del derrocamiento del dictador Bachar el Asad, que
a-de-siria-no-fue-planificada.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2024-12-16/el-asad-asegura-en-su-primera-declaracion-desde-su-huida-a-rusia-que-su-salida-de-siria-no-fue-planificada.html" data-link-track-dtm="">huyó a Rusia hace justo un año para escapar de la ofensiva que los rebeldes habían lanzado por sorpresa solo 11 días antes desde el último reducto rebelde, la provincia de Idlib, en el noroeste. El ambiente es de entusiasmo en las principales ciudades, con niños y adultos agitando banderas en calles y coches, pintándose sus colores en la mejilla, lanzando petardos y fuegos artificiales o haciendo sonar los cláxones.
La plaza de los Omeyas de Damasco, escenario de la principal convocatoria, está llena desde primera hora de la tarde. No pasa un segundo sin que suene un petardo o fuego artificial. A pie de calle, cuesta avanzar y el festejo se extiende a las calles de acceso y a un puente por encima. Las imágenes aéreas dan cuenta de la inmensa masa de gente. Algunos asistentes o soldados llevan rosas, hacen en grupo el baile tradicional o transportan un monigote con la cara de El Assad en la horca en una celebración llamada oficialmente “La fiesta de la liberación”.















