La selección, que reacciona con un parcial de 1-13 en el tramo final, debe vencer este sábado a la potente Alemania y que Serbia caiga ante Montenegro para entrar en cuartos

A España todavía le queda la ilusión de las matemáticas para acceder a los cuartos de final del Mundial femenino de balonmano. Lo tiene muy crudo, pero la esperanza en el deporte lo soporta todo. Ganó a Islandia después de un tramo de colapso tras el descanso (19-16 en el minuto 41), y ahora solo le vale derrotar en la última jornada de la segunda fase a Alemania en Dortmund (sábado, 18.00, Teledeporte) y esperar que a las 15.30 Serbia pierda contra Montenegro.

No depende de sí misma y, además, tendría que vencer a una de las anfitrionas y, hasta ahora, incontestable en el torneo. Las germanas han ganado sus cinco partidos con una diferencia media de 14 goles. Este jueves, barrió a Montenegro por 18-36. El único posible dato optimista para las Guerreras es que las teutonas ya son matemáticamente primeras de grupo.

La situación es límite para ellas como consecuencia del gran socavón sufrido el martes ante Serbia. Era una cita de valor doble y España no supo ganar. Ahora mismo, Alemania tiene 8 puntos, y por detrás van Serbia (5), España y Montenegro (4), Islas Feroe (3) e Islandia (0).