La selección persigue este sábado en Córdoba una goleada ante la floja Ucrania que incremente sus opciones de estar en Brasil 2027 sin pasar por la repesca
La primera derrota de la era Sonia Bermúdez ha metido a España en un atolladero para conseguir el billete directo al Mundial.
nk-track-dtm="">El 1-0 sufrido ante Inglaterra el pasado martes en Wembley ha dejado a la selección sin margen de error para los tres partidos de la fase de clasificación que le quedan. El primero será este sábado ante Ucrania (16.00; La1) en el Nuevo Arcángel de Córdoba, y después vendrán los duelos en Palma contra las lionesses (5 de junio) y en Reikiavik frente a Islandia (9 de junio). La Roja aún depende de sí misma, pero cualquier otro resbalón la destinaría de forma irremediable a la repesca porque solo el primer puesto del grupo da acceso directo a Brasil 2027.
“Volver a Wembley y que te ganen con un gol que es evitable, en un córner que nos rematan dos veces desde el suelo... No me gusta basarme en la suerte, pero es verdad que Inglaterra ha tenido ese puntito. El equipo no ha bajado los brazos, pero hemos jugado contra una de las mejores selecciones del planeta en su casa”, valoró Irene Paredes, la capitana, tras caer en Londres, lo que dejó a España con seis puntos, tres menos que el combinado dirigido por Sarina Wiegman. La principal opción de las campeonas del mundo para no verse abocadas a los playoffs pasa por tumbar a Inglaterra en Son Moix por un resultado superior al sufrido en Wembley esta semana. La Roja ganaría el golaveraje directo a las campeonas de Europa si vence por dos o más tantos de diferencia, y sería primera de grupo en la previsible hipótesis de que ambas cumplan ante dos selecciones inferiores como Islandia —17ª en al ranking FIFA— y Ucrania —35ª—, a las que ya derrotaron en marzo, y queden al final empatadas a 15 puntos.






