El presidente intenta apartarse de Ábalos, Cerdán, Koldo y Salazar, pero la bibliografía de su historia habla por sí sola
“En él [José Luis Ábalos] descubrí a una persona consistente. Sus intervenciones en el Comité Federal eran contundentes, me defendía pese a que hasta entonces apenas nos habíamos tratado”. (Pedro Sánchez, Manual de resistencia). “Las primeras relaciones entre Pedro Sánchez y el que ulteriormente se convirtió en secretario de Organización de su segunda Comisión Ejecutiva fueron más bien débiles y un tanto esporádicas. Sin embargo, cuando Pedro Sánchez presentó su dimisión como...
secretario general y como diputado, José Luis Ábalos se convirtió inmediatamente en uno de sus principales apoyos. En los primeros momentos Ábalos era, junto al secretario de Organización de Navarra, Santos Cerdán, el único líder que tenía detrás una estructura concreta del partido”. (José Félix Tezanos, Pedro Sánchez. Había partido: de las primarias a la Moncloa).
“La coordinación de esta tarea [la recogida de avales para la campaña de primarias] se encargó a Santos Cerdán. [...] Contaba con el apoyo de Francisco Salazar, mano derecha del alcalde de Dos Hermanas, Quico Toscano. Ambos se habían trasladado a ‘vivir’ a Madrid para brindar apoyo orgánico a la candidatura de Pedro, compartiendo un pequeño apartamento de apenas 20 metros cuadrados en Tirso de Molina. Lo que les ‘convirtió’ durante un tiempo en el ‘aparato’ político permanente de Pedro Sánchez” (Pedro Sánchez. Había partido).






