Por primera vez en siete años, Pedro Sánchez parecía realmente noqueado este jueves en una comparecencia pública. Esta vez la crisis le afecta directamente, porque él fue quien nombró a Santos Cerdán ―como antes lo hizo con José Luis Ábalos― quien decidió confirmarlo en el último congreso hace seis meses, cuando ya había sospechas sobre él, y quien hasta el momento en que se publicó el informe de la UCO lo defendió y mantuvo su confianza en él. Sánchez entrega la cabeza de Cerdán, descarta dimitir él, y gana tiempo para hacer una remodelación profunda del PSOE e intentar aguantar.
Óscar Puente, ministro de Transportes, se apunta en las filas socialistas como el posible nuevo hombre fuerte del partido, aunque nada parece decidido aún.
Pero distintos miembros del Gobierno, del partido y de los socios consultados creen que no será suficiente, que también tendrá que hacer una crisis de Gobierno y cambios muy profundos para intentar sobrevivir a la que es sin duda su peor crisis en siete años, y eso que ha sufrido algunas muy graves. El presidente insiste en que quiere aguantar hasta 2027 y no se plantea adelantar las elecciones ni cambiar el Gobierno, pero para lo primero también tendrá que contar con sus socios, muy críticos en estas horas y que podrían retirarle su apoyo, y lo segundo no se lo acaba de creer casi nadie. “Esta legislatura merece un reseteo, un punto de inflexión, exigimos un tiempo nuevo en las relaciones entre el PSOE y Sumar. La salida solo es posible con un giro de 180 grados desde lo social”, dijo Yolanda Díaz. Más suave estuvo el líder del PNV, Aitor Esteban, quien afirmó que “incluso el PSOE es consciente de que hacen falta más explicaciones” y ha aventurado que estas “se irán dando” en los próximos días, junto con “más información” sobre el caso que ha provocado la dimisión de Cerdán. Junts, que en un primer momento descartaba apoyar una moción de censura, ahora pide una reunión con el PSOE para ver si la legislatura puede seguir. ERC, mientras, pide extender la auditoria al Ministerio de Transportes y descarta apoyar una moción de censura. “PP y Vox nunca serán una alternativa para que encarnen una corrupción sistémica”. Podemos, por su parte, considera que las disculpas de Sánchez “no tapan la realidad”











