Las aulas de la Universidad de Málaga han estado medio vacías ante el paro académico, visto con buenos ojos por el profesorado, cansado de los recortes y el apoyo público a los centros privados

Escasez de recursos en los laboratorios, ausencia de excursiones formativas, límites para hacer fotocopias en los departamentos, materiales reutilizados y precarios para las prácticas, una plantilla desbordada. “La infrafinanciación nos afecta mucho en el día a día. La calidad de la educación es cada vez peor”, denuncia Javier Borrego, presidente del Consejo de Estudiantes de la Universidad de Málaga (CEUMA). Es el principal argumento con el que ha convocado a los más de 35.000 alumnos y alumnas de la institución

="https://elpais.com/educacion/2025-11-27/la-universidad-madrilena-concluye-su-pulso-a-ayuso-con-una-multitudinaria-manifestacion.html" data-link-track-dtm="">a un paro académico que ha comenzado este lunes y se extenderá hasta el viernes. “Nunca había visto algo igual, está todo vacío”, subraya un catedrático, que entiende el hartazgo estudiantil a una situación crítica mientras las administraciones fomentan las universidades privadas.

A primera hora de la mañana, los autobuses que se dirigían hacia el Campus de Teatinos, al norte de Málaga, transportaban a muchas menos personas de lo habitual. Las cafeterías de los distintos centros apenas han puesto desayunos. Y la mayoría de facultades estaban vacías, con un silencio que apenas rompía el profesorado, que sí ha acudido a trabajar porque no estaban llamados al paro académico. “Si hubiese sido una huelga, muchos hubiéramos ido”, expone uno de ellos.