Miles de estudiantes y profesores se concentran en el centro de Madrid, la comunidad que menos financiación aporta por alumno universitario de toda España

Miles de estudiantes y profesores han recorrido el centro de Madrid, de Atocha a Sol, como colofón al inesperado gran éxito de los dos días de huelga convocados en la Universidad pública madrileña. Hasta el 19 de diciembre hay tiempo para que la Comunidad, que asfixia financieramente a sus campus, mejore el aumento en el presupuesto (previsto de unos insuficientes 75,3 millones), entregue los 34,5 millones a la Complutense a fondo perdido, o permita, al menos, que la universidad más grande de España no devuelva 4,4 millones en intereses. Algo que obliga a mantener unos “presupuestos de guerra”, en palabras de su rector, durante los próximos tres años. Madrid es la comunidad que menos financiación aporta por alumno universitario de toda España.

Una pancarta hecha por los alumnos de Bellas Artes de la Complutense abre la manifestación. Se inspira en Los fusilamientos de Francisco de Goya y se ultimó en un cierro en su facultad, una de las más afectadas por la tijera económica. Es una carrera experimental y los propios alumnos están comprando los materiales.