La transparencia sobre las fuentes de las que procede la información es un requisito esencial del método profesional

Una regla básica que debe cumplir el redactor de una noticia es explicar con claridad de dónde obtiene la información. En un extenso correo, el lector Alberto Fernández reprocha que esta norma no se haya aplicado en la reproducción de una conversación privada, elevada a titular, que el periódico llevó a portada: MAR a Amador tras la sentencia: “Felicidades, les has destrozado”. Se trata de un intercambio de mensajes de móvil entre Miguel Ángel Rodríguez, MAR, jefe de gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz A...

yuso, y la pareja de esta, Alberto González Amador, tras la condena al ex fiscal general del Estado.

El lector considera que no se ha explicado cómo conoció el redactor la conversación, o al menos de qué manera la verificó, para que se pueda saber si es una versión literal o una reconstrucción del intercambio. “El problema no es menor”, añade. “El artículo utiliza esa frase como eje narrativo y como elemento definitorio de la personalidad de MAR. Su carácter egocéntrico, su falta de prudencia, su intención de convertir una condena judicial en un triunfo político… Todo el peso interpretativo del artículo descansa sobre ese entrecomillado. Sin conocer su origen o su fiabilidad, el lector queda desarmado”.