El Museo Universidad de Navarra, que cumple diez años, aloja en sus archivos y salas una de las mayores colecciones internacionales de los siglos XIX, XX y XXI.
Entre leves colinas verdes e hileras de abetos, pinsapos y cedros, incrustados en pleno campus, los cubos y bloques de color arena del arquitecto Rafael Moneo acogen el
vIaAlSpEALw_wcB" target="_self" rel="" title="https://museo.unav.edu/exposiciones?utm_medium=cpc&utm_source=google&utm_campaign=brand&utm_content=exposiciones-2025&gad_source=1&gad_campaignid=19682218319&gbraid=0AAAAABxU21BQAEK05dGxAUSx3Q4hp6qh8&gclid=Cj0KCQiAiqDJBhCXARIsABk2kSnhws4AYQbpCWCTWptde2MgrURi1zetuQiFC2Fo9AXF9bV1bsBiTvIaAlSpEALw_wcB" data-link-track-dtm="">Museo Universidad de Navarra (MUN), en Pamplona. Uno de los grandes desconocidos en el panorama de los museos españoles y podría decirse que el único con auténtica vocación universitaria: es decir, un centro con una colección importante de arte moderno y contemporáneo cuyo objetivo es caminar de la mano no ya del público habitual de los museos, que también, sino de los ciudadanos que suelen poblar estos contornos. O sea, los estudiantes. Un museo para seducir a gente joven y convencerla de que se asome al arte. Vasta misión, aunque parece que hoy por hoy llevada a cabo con bastante éxito: casi el 40% de los visitantes tiene aquí menos de 30 años. El MUN, en cuyas instalaciones se imparte el máster oficial en Estudios de Comisariado Artístico, cuenta además, y de forma paralela a su consejo de dirección, con un consejo joven de dirección, formado por estudiantes de la Universidad.






