La compañía espera una respuesta positiva antes de final de año por parte de la UE para eliminar el arancel al Tavascan, a día de hoy, su “mayor problema”
Algo más de seis meses. Ese fue el tiempo que tuvo que esperar Markus Haupt, consejero delegado de Seat y Cupra, para que el grupo Volkswagen le quitara la etiqueta de temporal y le ratificase como CEO, tras
ccion-del-grupo-seat.html" target="_self" rel="" title="https://cincodias.elpais.com/companias/2025-03-31/wayne-griffiths-deja-la-direccion-del-grupo-seat.html" data-link-track-dtm="">la sorpresiva dimisión de Wayne Griffiths, el pasado 31 de marzo. Haupt es lo que se conoce en el sector como un “hombre de fábrica”, en contraste con su antecesor, mucho más ligado al producto y a la venta. Este directivo, nacido en Sao Paulo hace 48 años, de familia hispano-alemana, lleva más de dos décadas ligadas al grupo Volkswagen en distintos puestos de responsabilidad, entre los que destacan la vicepresidencia de logística y producción de Seat, así como la presidencia de Volkswagen Navarra, por lo que se conoce al dedillo las dos fábricas nacionales del consorcio.
Su mayor obra, en la que sigue inmerso, ha sido la transformación de la planta de Martorell hacia la electrificación, ajustando y transformando las líneas de producción para que estas sigan en funcionamiento mientras se hace hueco a la plataforma MEB, de la que saldrán los primeros modelos eléctricos del grupo en torno a los 25.000 euros sin ayudas. Estos son los Cupra Raval y Volkswagen ID. Polo, a los que se sumarán los Volkswagen ID. Cross y Skoda Epiq, que se ensamblarán en Navarra. Haupt recibe a EL PAÍS en el Cupra City Garage de Madrid, el mayor establecimiento de este tipo de la marca Cupra en el mundo.








