Autodidacta y CEO de iamtheCODE, ha convertido los campos de refugiados del África Oriental en el corazón de un proyecto educativo que aspira a formar en programación a un millón de niñas hasta 2030

A Lady Mariéme Jamme se la escucha en voz baja, como si cada frase llevara dentro un recuerdo que le pesa. Nacida en Dakar (Senegal), creció en un entorno de desprotección absoluta, sin escuela, referentes ni esa red mínima de apoyo que debería rodear la vida de cualquier niño o niña. Desde muy pequeña estuvo expuesta a vulnerabilidades extremas y a violencia sexual, una experiencia que la dejó fuera del mundo antes incluso de tener la oportunidad de entrar en él, y sus años de adolescencia en Francia tampoco le proporcionaron el refugio que tanto anhelaba.

Llegó a Reino Unido sin estudios, sin idioma y sin lugares donde apoyarse, y durante años encadenó trabajos de limpieza en casas, bares y restaurantes mientras intentaba volver a ponerse en pie. Lo que vino después fue una forma silenciosa de rebelión: aprendió a leer, a escribir y, finalmente, a programar desde una biblioteca pública en Surrey. No fue una historia de superación al uso, sino una reconstrucción paciente y obstinada, hecha desde un lugar donde casi no quedaba nada. Levantarse, para ella, no era un gesto épico; se trababa de sobrevivir un día más y de aprender algo que la acercara a un futuro posible.