El juez Pedraz ha citado a Javier Sequi, a quien la UCO señala tras una mercantil que envió millones a una empresa en Portugal administrada por Aldama

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil coloca en la cúspide de una estructura presuntamente diseñada para defraudar impuestos de los hidrocarburos a los empresarios Víctor de Aldama y Claudio Rivas. De ellos penderían hasta 11 personas a quien los agentes denominan “testaferros”, encargados de poner empresas a su nombre o de camuflar operaciones delictivas para hacer más compleja la operativa y que fuera más difícil el rastreo de las autoridades. Uno de ellos es Javier Sequi, que fue detenido en Tarragona el 10 de octubre de 2024, junto a otros miembros de la trama, pero que guardó silencio ante el juez Santiago Pedraz. Ahora, casi un año después, acaba de pedir a la Audiencia Nacional declarar voluntariamente.

La madeja del caso hidrocarburos, formada por más de una decena de acusados y otro tanto de empresas superpuestas, sigue desenredándose en el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional que indaga en un fraude que alcanza ya los 231 millones de euros entre 2021 y 2024. Por esta trama, tanto Aldama como Claudio Rivas pasaron unas semanas en prisión a finales del pasado año. La UCO los detuvo en octubre y un mes después, el 21 de noviembre la Fiscalía Anticorrupción solicitó la excarcelación del comisionista, tras iniciar una colaboración con la justicia en la que habló sobre la actividad del exministro de Transportes José Luis Ábalos y el que fuera su asesor Koldo García.