Los investigadores apuntan a que la “organización criminal” intentó penetrar en los ministerios de Transportes, Industria y Transición Ecológica
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil concluye que la trama de hidrocarburos que dirigían presuntamente Víctor de Aldama y su socio Claudio Rivas instrumentalizaron una serie de empresas para destinar pagos de “aproximadamente un millón de euros” para “comprar la voluntad” del exministro de Transportes José Luis Ábalos y de la Administración. Los investigadores, que analizan cómo la presunta organización criminal consiguió una licencia para operar con combustible, consideran que la organización pudo penetrar en los “niveles directivos” no solo de ese Ministerio, sino también del de Industria y Transición Ecológica.
En un nuevo informe que la UCO ha presentado ante el titular del Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, los agentes revelan nuevas conversaciones como una con fecha del 27 de junio de 2020 en la que la hija de Carmen Pano (la empresaria que asegura que llevó dinero en efectivo a la sede de Ferraz) contó a su pareja sentimental que el exministro le había propuesto trabajo. “Ábalos me ha ofrecido trabajar en su gabinete de asesores, por supuesto que me he negado”, señala esta conversación.






