La responsable de la Agencia de la Tecnología Soberana de Alemania cree que Europa debe apostar por el código abierto para lograr ser independiente tecnológicamente

Todos los programadores, desde los aficionados hasta los de Microsoft o Google, usan software de código abierto, que está presente en entre el 70% y el 90% de las aplicaciones informáticas que usamos hoy en día. Nadie empieza un trabajo de cero, sino que se

ftware-libre/" data-link-track-dtm="">acude a librerías de como GitHub o GitLab para descargar paquetes de código ya escrito, revisado y mejorado por la comunidad. “Los desarrolladores dedican de media dos tercios de su tiempo a adaptar software abierto a sus necesidades, y sobre ello construyen su aplicación. Por eso, si hay algún fallo de seguridad en ese código, todo el mundo, desde Apple o Meta hasta el gobierno alemán o español, tienen un problema”, explica Adriana Groh (35 años, Würzburg, Alemania).

Groh es la directora general de la Agencia de la Tecnología Soberana (Sovereign Tech Agency) del gobierno alemán, una institución pionera en Europa dedicada al mantenimiento de la infraestructura digital común. En su opinión, el camino hacia la soberanía tecnológica europea, que ha ganado empuje desde que Donald Trump volvió a la Casa Blanca, pasa por asegurarse de que los cimientos del código abierto sean sólidos. Atiende a EL PAÍS en Madrid, donde participó en el Digital Resilience Forum e hizo lo propio el día antes en Barcelona en la Conferencia 4D organizada por Xnet y Accent Obert.