La economista italiana defiende la soberanía europea en la fabricación de chips o en redes sociales frente a EE UU y China
La revolución digital, en el quinto puesto de revoluciones en la historia de la humanidad, va tan rápida que ha pillado a la mayoría de personas, organizaciones, gobiernos e instituciones con el paso cambiado. También a la Unión Europea. El resultado es que ahora mismo muchas de las infraestructuras tecnológicas de la UE están en mano...
s de unos pocos consejeros delegados estadounidenses y chinos, lo que vendría a ser como si un puñado de fontaneros pusieran todas las tuberías en Europa, siendo además los propietarios de estas, del agua que fluye por ellas, y pudieran decidir el precio, la cantidad, la presión o cortar su suministro si así les conviene.
La economista Francesca Bria (Roma, 1977) lleva años subrayando la amenaza existencial que supone que unos empresarios americanos y asiáticos puedan llegar a ser los amos y señores de las infraestructuras de defensa, energía, información de la población, suministro monetario y comunicaciones orbitales europeas, avisando del peligro de que el continente se acabe convirtiendo en una irrelevante colonia digital.
Bria, especializada en política tecnológica —es decir, en política—, es una de las mujeres más influyentes en el mundo de la tecnología, según la revista Forbes. Y últimamente su prédica crece y se multiplica. Es profesora de Innovación en la Universidad de Londres, asesora de Naciones Unidas sobre ciudades digitales y derechos digitales, asesora de la Comisión Europea en innovación, y directora del proyecto DECODE sobre soberanía de datos en Europa, entre otros cargos.






