La directora de orquesta Paniz Faryoussefi posa con su violín en Teherán. EFE/Jaime León
Jaime León |
Teherán (EFE).- Paniz Faryoussefi hizo historia cuando se convirtió la semana pasada en la primera directora de la Orquesta Sinfónica de Teherán, algo que espera que ayude a que se cumpla otro de sus sueños: que se permita cantar libremente a las iraníes, algo prohibido en la República Islámica de Irán.
“Uno de mis sueños es que las mujeres puedan cantar libremente en Irán”, dice a EFE Faryoussefi, violinista y directora de orquesta de 42 años.
“Yo siempre pienso que la música no tiene género. Creo que no hay diferencias entre una mujer y un hombre que cantan”, asegura en la escuela de música de su familia, adornada con trofeos, un busto de Ludwig van Beethoven y llena de libros de teoría musical.






