Leí un articulo que le atribuía haber dejado al equipo sin capacidad de lucha por la ausencia de Davidovich. Pero él sería incapaz de actuar por despecho

En un deporte como el tenis donde se persigue, la mayor parte del tiempo, el éxito a nivel personal o individual, la Copa Davis ha sido siempre un torneo muy especial. Representar y defender los colores de tu país es una de las grandes metas a las que aspira cualquier tenista.

Durante los años en los que estuve involucrado en mayor medida en esta competición, pude ver a grandes jugadores atenazados por esta responsabilidad y ser incapaces de rendir a su nivel habitual. En esta ocasión, y a pesar de que no se ha conseguido la victoria final, nuestro capitán, David Ferrer, ha sabido trasladar a su equipo el espíritu de lucha, la confianza y el empeño en no desfallecer en ningún momento que durante tantos años le caracterizó a él como profesional.

En todos estos días de competición, hemos visto cómo ha sido capaz de crear el ambiente idóneo para que cada miembro del equipo diera lo mejor de sí mismo. Si bien ha sido muy meritoria la actuación de cada uno de ellos, destacaría especialmente la de Jaume Munar, quien, tras la baja de Carlos Alcaraz por lesión, ha liderado al equipo con un tenis excelente y una entrega tan apasionada como contagiosa.